La búsqueda constante de la excelencia a través del cambio y la mejora continuada


El tiempo es algo que además de hacernos más maduros nos permite acumular experiencias y aprender de los errores propios y ajenos. La suma de todo ello nos otorga la posibilidad de mejorar. Y son mis experiencias, aprendizajes y mejoras las que hoy tengo ocasión de compartir con vosotros.
Por José Bagué, Technical & Sales Consultant
Como sabéis, hace unos meses me incorporé a ICT FILTRACIÓN. Para mí supuso un desafío y un importante cambio plagado de sensaciones y sentimientos encontrados. Sobre todo, fue la ilusión la que me decidió al cambio.
Ilusión de empezar un nuevo proyecto personal y profesional, con un nuevo equipo de personas, donde puedo aportar experiencias y compartirlas, y desarrollarlo en un entorno empresarial que bajo mi percepción encuentro estructurado y organizado.
Conocía ICT Filtration y sabía de su capacidad y potencial. La tenía como una de las mejores empresas del sector, como uno de los talleres de confección más modernos de Europa. Ahora que formo parte de ICT Filtration, me reafirmo en que estoy trabajando en una de las mejores empresas europeas del sector.
Dadas mis experiencias anteriores, creo hablar con conocimiento de causa cuando digo que es en las situaciones extremas donde se puede evaluar el grado de responsabilidad, compromiso y valor de una empresa. O lo que es lo mismo, de las personas que la forman. Recientemente se dio la circunstancia de tener que responder a un pedido en un tiempo récord. El pedido era una prueba con la que el cliente iba a evaluarnos y, en función de nuestro servicio y calidad de producto, aceptarnos o no como nuevo proveedor. Gracias a la responsabilidad, compromiso y valor de todo el equipo humano de ICT Filtration, nuestra respuesta superó las expectativas del cliente y este nos abrió sus puertas como proveedor.
Es un ejemplo, entre otros que en tan breve tiempo he tenido ocasión de experimentar aquí, de que el trabajo en equipo sustentado en los valores antes citados es fundamental para superar los retos que se nos plantean. Somos un buen equipo de profesionales, porque sabemos estar en cada momento a la altura de las circunstancias, por más exigentes que estas sean.
Personalmente pienso, y seguramente la mayoría estaréis de acuerdo, que por encima de cualquier otro aspecto de una empresa (estructuras, tecnologías, procesos, maquinarias…) es el equipo de personas la clave que decide el éxito o el fracaso de cualquier proyecto. Y es la actitud individual dentro del conjunto la que hace posible alcanzar los objetivos, con independencia de lo ambiciosos, difíciles o imposibles que aparentemente puedan ser.
En todas las empresas, la Dirección proyecta una forma de ser y hacer que establece las prioridades y los valores que guían a toda la organización. Pues bien, desde mi propia experiencia puedo aseguraros que no todas las empresas son capaces de poder crear, transmitir y desarrollar un mensaje capaz de dirigir hacia el éxito. Sin embargo, ya desde mis primeros días en ICT Filtration recibí de Dirección un mensaje que define el espíritu de nuestra empresa. Se me recomendó que me acostumbrara a visitar a los diferentes departamentos, a que observara los procesos y a que atendiera a los detalles con el fin de detectar posibilidades de mejora.
Para mí, este fue un mensaje revelador de lo que se esperaba de mí y de todo el resto del personal de la empresa: culto al detalle y mejora continua, así como aseguramiento de la calidad del producto y el servicio.
Si este mensaje se dice desde la comodidad de un despacho, pierde fuerza y no tiene la capacidad de calar en el espíritu de la organización. Pero si esto se dice a pie de cañón y quienes lo dicen y ponen en práctica son los máximos responsables de la empresa, es evidente que se multiplican las posibilidades de que el mensaje cree una atmósfera propicia y alcance máxima potencia.
Me siento inmerso en esta atmósfera que me lleva a una autoevaluación constante dirigida a posibilitar la mejora de mi gestión diaria. Ciertamente, si analizamos todas las decisiones y acciones que llevamos a cabo y nos las cuestionamos con sinceridad, con mente abierta y predisposición a la autocrítica, descubriremos que pensando y haciendo distinto, los resultados también son distintos: innovadores, avanzados, rentables… Y potencialmente mejores.
Algunos han dado en llamar a esto “búsqueda continuada de la excelencia”. Siento que hoy, en ICT Filtration, estoy inmerso en esta búsqueda. Y esto nos incluye a todos. Porque creo que esta es nuestra forma de ser como organización, que nos diferencia y se convierte en nuestra garantía de futuro.

Esta entrada fue publicada en CometNews, Corporativo. Guarda el enlace permanente.